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Reír y llorar, beneficiosos para la salud


La risa y el llanto son sanas y beneficiosas, contribuyen a mantener el equilibrio psicológico y un estado físico saludable

Desde el punto de vista de la salud psíquica y física, tan beneficioso es reír como llorar, puesto que ambas manifestaciones ayudan a liberar emociones positivas y negativas. Y las dos son necesarias para que la persona canalice y exprese de forma correcta sus estados de ánimo.

La escuela que más ha utilizado el sentido del humor como instrumento de curación ha sido la Terapia Racional Emotiva, de Albert Ellis. Este autor afirma que la perturbación emocional suele consistir en exagerar la importancia de las cosas y utiliza el debate y los recursos humorísticos como terapia para concienciar y darse cuenta de los errores del pensamiento. Otro psiquiatra, William Fry, quien ha estudiado sus efectos beneficiosos durante más de 25 años, asegura que tres minutos de risa intensa tienen los mismos beneficios que diez minutos remando de forma enérgica.

La explicación se halla en que cuando se suelta una carcajada, se despliega un haz de beneficios para nuestra salud: se ejercita y relaja la musculatura, se mejora la respiración, se liberan hormonas del estrés, mejora la digestión, disminuye el estreñimiento, se fortalecen las defensas (y entre ellas de células clave, como los linfocitos T citotóxicos para prevenir la formación de tumores) y aumenta el riego de oxígeno a todos los órganos.

Además de estos beneficios, la risa es también un eficaz analgésico natural, que ayuda a soportar el dolor físico, según un reciente estudio de la Universidad de Oxford, publicado en la revista Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences, que ha confirmado que las personas que más ríen son capaces soportar el dolor hasta en un 10% más. Además, ha comprobado que la risa simple y llana no tendría ningún efecto analgésico, mientras que sí lo tienen las carcajadas, que son las que permiten liberar las endorfinas, generar cierto estado de euforia y calmar el dolor. Los científicos explican que un posible motivo sería el vaciado del aire de los pulmones al estallar la carcajada.

Si la risa funciona como analgésico frente al dolor, el principal beneficio del lloro es su efecto como calmante natural, ya que disminuye el nivel de angustia, permite reducir la intensidad de las emociones fuertes y trabajarlas con mayor lucidez. No obstante, es conveniente conocer la diferencia entre un llanto sano o proporcional al motivo que lo desencadena a uno patológico. Por tanto, llorar mucho y de manera desconsolada es normal si se asocia a un hecho triste, como la muerte de un ser querido, pero no lo es si se relaciona con síntomas como no dormir, sufrir angustia, dejar de comer, perder peso, sentirse sin ánimo para hacer algo, gran tristeza, tener ganas de morirse o ideas suicidas. En estos casos, el llanto sería desproporcionado y una posible señal de un trastorno mental.

Consejos para reír y llorar de forma sana

  1. Aprender a reírse de uno mismo, de virtudes, defectos, errores y despistes y buscar el lado bueno de las cosas.

  2. Aumentar la confianza en uno mismo y tomarse la vida de manera optimista.

  3. Tomar distancia de los problemas, ya que esta permite verlos desde otra perspectiva, sin dramatizar, exagerar ni generalizar.

  4. Cultivar el espíritu del humor, con la lectura de chistes, aprender de las personas con buen humor, contagiándose de ellos y tomando notas de situaciones divertidas de uno mismo y de los demás. 

  5. Relacionarse con humor, ver películas divertidas, de humor, comedias, leer revistas de humor y crear una nueva actitud ante la vida.

  6. En el caso del lloro, analizar la situación, expresarla en palabras y hablar sobre lo que produce malestar, tristeza, desesperación o desasosiego. Verbalizarlo ayuda a fluir el sentimiento enquistado y a liberarse de él con el lloro.


Fuente: Ferran Martínez Gómez, psicólogo clínico y director de ISEP Clínic en Castellón de La Plana.

 
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